Este egotismo te separa siempre el dinero de tu bolsillo, como si el dólar fuera la divisa de los cielos. Otro es la adulación indirecta. Muy pocas personas espirituales te hablan directa y abiertamente. Ya no soy muy joven, y he visto a muy, muy pocas. La mayoría habla así: “Hummmm. Sí, veo que eres una bella y fantástica persona. Siento una gran luz a tu alrededor. Debes ser sanador y haber tenido grandes vidas pasadas”. Inflan tu ego espiritual y hacen aún más difícil ver a través de la ventana de tu mente.
Si dejan diez dólares, muy bien. Si no, también. Hiciste tu trabajo y eso es todo. Los involucraste, los miraste claramente y sin distorsión, clasificaste el problema, computaste la respuesta y la dirección y lo compartiste. Fin del asunto. Sat Nam, Wahe Guru. Gratitud a Dios y al Gurú, eso es todo lo que hay. El trabajo está hecho.
Alguien me trajo alrededor de ochenta volúmenes de la obra de Buda. Era un furgón completo de libros. Le dije: “Gracias por el regalo. ¿Se supone que tengo que leerme todo eso?” “Sí”, —me respondió. “Puedo decirte ya qué está escrito en ellos”, —le interpelé. “Por favor, dímelo”, —me contestó. Le dije: “Buda dijo esta frase”: ‘Deja que tu buddhi te guíe al sattva’. Deja que tu sabiduría te guíe hacia la verdad”. Me dijo: “Eso es cierto”.. Buddhi significa sabiduría. Sattva es la pureza y la verdad. Eso es todo lo que dijo Buda, ni una palabra más. Mientras vivió la gente intentaba inflar sus afirmaciones, pero él era sabio. Le preguntaron: “¿Crees en Dios?” A lo que él respondió: “¿Acaso he dicho eso?” Después le cuestionaron: “Bien, ¿es que no hay Dios?” Él dijo: “Tampoco lo he negado nunca. Déjame en paz.” Su concepto era muy simple y verdadero. En realidad Mahoma dijo sólo una cosa: “Sé humilde, humilde, humilde ante Dios”. Y sin embargo se dicen tantas cosas acerca de él para servir a todos los egos espirituales.
Todo el que lleva ropa blanca y tiene la barba larga como yo es santo y divino. Eso no es verdad. Aún son personas, y tienen que negociar con la mente y con el ego. Puedes tener ego. Ese no es el problema. Viene con la vida. Viene con la vibración y polaridades de la vida. El problema es cuando te dejas llevar por el ego, lo inflas, lo desinflas, y dependes de él.
Crees que es tu entorno y las cosas que en él están. Inviertes una cantidad increíble de tiempo y energía para crear ese entorno. Pero después te conviertes en su prisionero y nunca te conducirá a ninguna parte. La seguridad que pensaste que te iba a proporcionar resulta ser un punto ciego. Se llama dualidad mental. Sin dualidad, con inocencia y genuina integridad espiritual, fluyes con el flujo de tu espíritu. Entonces la mente solo te servirá y la vida será creativa, elevada, hermosa, y auténtica. Y cuando sea auténtica, confiarán en ti. Serás directo, dirás la verdad, y nunca necesitarás fabricar nada negativo para manipular ni controlar nada. En la mayoría de los casos entrenas tu mente para escuchar “inflaciones”. Te encantan los sonidos complacientes que alaban a tu ego. Por eso Guru Amar Das, el tercer maestro del camino Sikh, dijo: “Oh, oídos míos, se os puso ahí para oír la Verdad”. Estos oídos escuchan tantas mentiras infladas que no pueden reconocer la verdad cuando alguien la dice.
Nos hemos acostumbrado a ello, de hecho, e incluso lo admiramos como una forma de marketing. Así es como nos dejan los juegos mentales. Caemos de nuestra propia inocencia y descendemos de nuestra propia elevación.
La mente es tan sensible que puede ir hasta cualquier pájaro, captar los sentimientos del pájaro, y decirnos cuáles son esos sentimientos. Cuando está limpia y abierta, la mente puede hacer cualquier cosa que queramos.
De ese modo un accidente potencial puede convertirse en un incidente inofensivo, y puedes seguir tu camino, por tu propia gracia y conciencia. Eso es auténticamente espiritual. Es igual que cuando tu coche se detiene en la autopista. Pones una señal afuera o algún tipo de luz roja intermitente. ¿Por qué te tomas la molestia y ese gasto? Porque no quieres que alguien choque contra la parte trasera de tu coche. Todos tenemos la capacidad de seguir adelante mental, física y espiritualmente. Esa es la Voluntad de Dios, esa es nuestra construcción y ese es el flujo. Solo nos corrompemos porque la mente ha empezado a guiarnos en vez de a servirnos.
Yogi Bhajan, extracto del libro La Mente y el curso de Relaciones Auténticas
© 2006 Kundalini Research Institute
Libros distribuidos en España por Sat Nam Shop, Barcelona.
Yogi Bhajan, maestro de Kundalini Yoga y conferencista quien trajo la disciplina a occidente, compartió las 3 leyes de la prosperidad:
Cada una de estas frases que parece tan simple, cala hondo en nuestra experiencia si las traemos a nuestros espacio meditativo, intuitivo y reflexivo.
La properidad es un tema que vengo trabajando hace años. He hecho decenas de meditaciones específicas para la prosperidad (en Kundalini Yoga hay muchas) y en cada una de ésta he descubierto puntos ciegos, he confrontado aspectos de mi sombra y he aprendido a desafiar conceptos errados que bloqueaban mi percepción y experiencia de la prosperidad en su sentido más profundo.
Aquí te comparto algunos de estos “insights”, “darse cuentas” que he recibido desde mi consciencia y que estoy segura que muchos comparten y han descubierto también.
Es nuestra capacidad de fluir y “prosperar” en el tiempo; permanecer, sostenernos, teniendo acceso y recibiendo los recursos necesarios para florecer en ese momento.
Muchas veces lo que necesitamos llega en la forma de personas, ayuda, apoyo, trueques, regalos, contactos; el dinero es sólo una manifestación más en la materia. La vida está enviándote lo que necesitas en ese momento para sostener el flujo de la expresión creativa de tu vida.
La prosperidad se forja en el espíritu; aquellos que son prósperos pueden sostenerse en el tiempo reinvetándose, ajustándose creativamente a los cambios y saliendo adelante por rutas inimaginadas.
Tiene sentido, entonces, que las leyes de la prosperidad estén basadas en el dar y recibir; es ésta experiencia la que debemos evaluar, primeramente, en nuestro interior. ¿Puedo darme lo que necesito? ¿Puedo recibir lo que necesito? Y luego podemos ver su contraparte en el mundo exterior.
“Sé amable con todos” nos dice “sé am-able” (literal, apto para amar), ten la capacidad de amar y ser amado para que la vida te proteja y te cuide, así como tu lo haces con ella.
“Nunca hables mal de nadie” porque lo que proyectas a ellos, proyectas a ti mism@ con más fuerza. Y la prosperidad busca el más alto beneficio de todos.
“Nunca hables mal de ti mism@” porque tú tienes que convertirte en el cambio que quieres ver en el mundo, tú vienes con la consciencia de crear aquello que falta, de elevarte a ti para elevar a otros, de servirte a ti para servir a otros, de vivir en tu máxima radiancia, en tus virtudes, para poder inspirar a otros a hacer lo mismo.
Sat naam.
Tiempo espacio y la respiración, de la vida es la trinidad divina de la vida. Cada proceso es un momento, cada momento es un proceso. Aprender es ganar sabiduría. Ancla nuestra disciplina y la disciplina se vuelve nuestro Maestro. Maestro crea un legado, el legado vive para siempre, el mortal se vuelve inmortal.
Oh Yogui, la vida es una oportunidad vivida para siempre.
Si la cabeza se ha congelado, si el odio en alguien se ha comido el calor de la vida y no hay calidez que te llegue, sin embargo el cuerpo aun vibra y la respiración de vida aun lo mantiene caliente, acércate, alcánzalo y derrite toda esa frialdad a través de tu humor y confianza de modo que la flor de la amistad pueda florecer y tu puedas disfrutar la fragancia.
Conocer es el conocimiento.
Entre el tiempo y el espacio hay un altar que es el legado humano, cada individuo debe identificar este altar y adorarlo. Le dará personalidad, propósito y prosperidad; cualquier alternativa a esto, es perder el agradecimiento, la gracia y el brillo de la vida.
Oh Yogui, este es el sagrado secreto de la prosperidad.
Deja que tus acciones te prueben y deja que lo que tu entregas haga tu impresión de los demás. Cada hombre tiene una misión, cada misión tiene una magnitud. Para satisfacer y entregar la esencia de esta magnitud, uno requiere de modales y actitudes. Cuando uno lo hace con devoción y convicción, el éxito vendrá por todos lados.
Oh Yogui, este es el sagrado secreto del éxito.
Nadie puede parar el tiempo, el tiempo crea el espacio, nos movemos entre longitud y latitud; es la actitud la que trabaja y completa cada trabajo para nosotros.
Oh Yogui, este es el sagrado secreto de la entrega.
Cada secuencia tiene una consecuencia, cada acción tendrá una reacción, cada empezar tendrá un terminar, cada comienzo tendrá un final. Nuestras inseguridades atrasan nuestro logro, nuestras excusas muestran nuestras debilidades y atrasa, crean los fundamentos de la frustración. El Dios perfecto y Todopoderoso nos hizo perfectos para enfrentar cada desafío y ser victoriosos. Así cromo cada artista quiere ver su arte como lo mejor, nuestra Divinidad quiere que conquistemos nuestra dualidad.
Oh Yogui, este es el sagrado secreto de la victoria.
No juegues juegos, ve directo a la estrategia y establece el estado y el estatus con tu capacidad de estadista; alcanza y proyéctate a todos con arte diplomático y comunicación amorosa.
Oh Yogui, este es el sagrado secreto de ganar amigos.
Si tienes un anhelo de pertenecer, el amor y la reverencia son tus herramientas útiles para construir liderazgo y así navegar por el océano tormentoso y entrar al puerto de paz y tranquilidad.
Oh Yogui, este es el sagrado secreto del liderazgo.
Tú debes tener vitalidad para crear virtudes, tú debes tener valores para honrar las virtudes; tu comportamiento honorable dará a la gente confianza, tu reverencia y amor le dará a la gente creencia en ti y en tu honestidad y carácter le da a la gente fe en ti.
Oh Yogui, este es el sagrado secreto de crear una memoria duradera del ser. Un memorial en el corazón de los demás.
Cada acción tiene una reacción igual y opuesta; lo que viene, va; lo que nace debe morir, pero la sabiduría es crear un legado que sea perpetuo, que dure siempre y que sea una guía para todos. Cada fuerza de acción en estrategia debe tener una fuerza de cobertura y una fuerza de soporte y un lugar donde retirarse para ocuparse de las perdidas; con esta planificación uno puede alcanzar su realización.
Oh Yogui, este es el sagrado secreto del gozo.
Oh Yogui, sigue este camino de sabiduría.
Bienaventurad@s son l@s viajer@s de la vida que caminan sin descanso, que avanzan con coraje hacia la profundidad de sus miedos, encontrando dulce refugio en la bondad del propio corazón.
Bienaventurad@s aquell@s que hallan reposo en los susurros del alma que, secretamente atada a la Divinidad, canta desde las aguas del Infinito acurrucando a los corazones y las mentes inquietas.
Bienaventurad@s l@s viajer@s de la vida que despiertan más profundo en cada paso, que caminan sobre la ruina transformando la desgracia en aliento divino.
Buena aventura consiguen los corazones nobles que con el alma despierta descifran los códigos de la vida para saltar cada vez más alto y volar en el inmenso cuerpo finito que nos ha sido concedido.
Agridulce son los pasos sagrados del camino, benditos son los pies empolvados que pisan su destino; sólo algunos consiguen transitar hallando gozo y dicha en el malestar más profundo, sólo aquellos que escuchan el silencio y la corriente sutil del infinito son liberados.
Bienaventurad@s los que abrazan la exquisita paradoja de la vida: aquéll@s, refinan su sensibilidad para volverse más ágiles, afinan su intuición para volverse más inteligentes y cincelan su propio ser para completarse.
Aquell@s que se atreven a vivir sus virtudes hallan la gracia más divina en la paradoja de la vida, volviéndose firmes y suaves a la vez, naciendo del pasado amargo y hacia el dulce futuro, con los pies en la tierra y la cabeza en los cielos.
Estos versos se derraman para ti esta noche deslizándose desde las estrellas para acariciar tu alma; estos versos cantan a la vida, tu vida, para junt@s recordar lo que somos y a lo que vinimos…
¿Para qué estamos en este mundo? Pues para evolucionar nuestra alma a través de la experiencia humana. Venimos diseñados para aprender.
Con cada desafío, abrimos una puerta en el cosmos, un portal de sabiduría disponible directamente hacia nosotros… sólo si así lo elegimos.
Si crees que la vida te trata mal, no has entendido que vienes a aprender. Si crees que no tienes fuerza para salir adelante, no estás conectado con la fuerza del Espíritu y no has cambiado tu perspectiva acerca del problema.
Ábrete, proponte crecer. Aún cuando no entiendas por lo que estás pasando, háblale a tu alma, que todo lo sabe, para abrazar las lecciones que tu destino trae para ti.
Todos tus problemas, incluyendo aquellos que parecen venenosos, tienen un antídoto:
¿Te atreves? Toda la existencia está contigo.
Mira a tu alrededor con otros ojos y descúbrelo.
Bendiciones.
Kirinroop C. Israel
For many years I have worked on knowing myself, loving myself and understanding myself. Honoring who I am and what I believe in without making apologies for it. I have been surprised that this process of awakening to the spiritual experience of being a woman was not always well received by others. However, I’ve also seen how this process of unfolding has propelled others’ transformation and growth; both women and men. While I acknowledge that these words reflect mostly my own perspective, it also collects what I’ve witnessed in other women and men in awakening to their highest self and in the experience of loving and being loved. For this purpose, I humbly share my experience as an awakened woman. Honoring you both in the unique pace and rhythm of your souls, I elevate these words as sweet prayers for transformation:
The caliber of an awakened woman can bring you to your highest destiny. Because a woman like this is precisely awakened to the majesty of her whole being.
People, especially men, may be profoundly intimidated by her, because she knows the depth of her soul, and therefore she’s not afraid to delve into the core, into the heart of issues as they arise.
A woman with such clarity won’t accept a lie, she’ll simply smile into your duality and face you. Her eyes of love and wisdom can bring in your own truth.
A woman with such compassion will hold your heart as she would hold a child. She knows the ways of love, as she has learned to caress and cradle her own being.
A strong-hearted woman will challenge you to stay attuned to your present. If you trust her wisdom, she’ll reflect back the best of you, like the moon to the sun.
You can try to fool her, but she will always be ahead of you, not to compete, but to meet you where you’re at and elevate you. Gracefully, she’ll take your hand and walk with you through darkness. You’ll be astounded by her trust. She’ll follow her own light and illuminate the path that is your way out.
She’s a seeker, a lover, a keeper.
She’s unstoppable because (…)
Lee el artículo completo en: https://www.elephantjournal.com/2016/10/for-those-who-love-being-an-awakened-woman/
Kirinroop C. Israel
Many people are striving to be happy. All over the world many of us feel compelled to grow and find a personal and collective state of joy and peace. When we face this enormous so-called challenge of becoming happier, we realize that there is no other form of growth than self-development, and that this journey is all about self-discovery.
It is common to seek answers to the questions “why” is this or that happening to me? But certainly, this leads to a great frustration as we realize there is no real or satisfying answer. We then move to a much more relevant question: “how do I become that person I want to be”, and without hesitation this dilemma encounters the greatest question of all: “Who am I?”.
One of the major stumbling blocks we find on the journey of self-discovery, is the Ego. When we come to Eastern perspectives, it is frequent to find the notion of letting go of the Ego.
First of all, we need a definition of Ego to give us a common ground for what we are talking about in this article. Although Psychology has made long-term attempts at defining Ego, nowadays there is a growing awareness that we must manage the Ego, along with other associated concepts, and moreover, that we must find ways of applying these ideas to our real life. In this article I will give grounded notions of the Ego and its adherent ideas so that we can learn to work with it in our daily lives.
Just as we need a vehicle to travel long distances, we need an Ego to function and navigate our way through this third dimension. Just as with our car, we don ´t always know the various mechanical parts in it and their tasks. However, we are aware that they function and serve a purpose for our car to operate. We can apply this same concept to the Ego, a vehicle made up of parts that we require to operate effectively in this material reality.
Imagine yourself floating around with no purpose, and bumping into other objects in the world with no direction. It would be chaotic! So we need a guidance system, a sense of motion, and an inner pilot to help us navigate.
The real YOU!
Picture yourself sitting inside a computer, which for this example, could be another type of vehicle. Imagine that the computer suddenly starts using YOU and begins to open programs and applications, and you have no control over it. How absurd would that be? It is just as absurd the way that the
Lee el artículo completo en: https://wakeup-world.com/2015/02/09/shedding-the-ego-moving-towards-the-soul/
Kirinroop C. Israel
Déjame contarte un secreto. Encuesté a 70 personas acerca de su experiencia con salud holística y con el cambio y confirmé algunas intuiciones y descubrí otras que me sorprendieron. Lo más fascinante es que estos resultados me demostraron cómo cambiar nuestros paradigmas puede cambiar nuestra vida. Hacia el final de esta historia entenderás a qué me refiero.
Volvamos a la encuesta. Con el respecto al cambio en sus vidas, lo que más le cuesta al 66% de mis encuestados es dejar malos hábitos y mantener los buenos en el tiempo. ¡Cierto! Yo misma recuerdo haber ido donde nutricionistas cuyas dietas abandoné o kinesiólogos cuyos ejercicios nunca logré hacer por mi cuenta. Acudimos a muchas terapias que hacen las cosas por nosotros o que nos dicen QUÉ hacer y no conseguimos lo que buscábamos. ¿Qué buscábamos…?
Una pista: la mitad de los encuestados confesó no saber CÓMO cambiar por sí mism@,
necesitando de una guía o acompañamiento en el proceso,
y un tercio de ellos dijo que no sabía cómo o dónde buscar la información o tratamiento adecuado.
¿Quién nos enseña cómo?
No me mal interpretes, no se trata de deliberar si la medicina tradicional o alternativa es la correcta (a mi parecer, ambas son joyas), sino de dónde ponemos el foco. Si no sabemos guiar nuestro propio proceso de sanación, entonces no importa a quién acudamos o el tipo de tratamiento que tomemos, pues lo usaremos como aspirina o tendremos expectativas equivocadas. El motor del proceso eres TÚ. Pero, ¿Por qué no sabemos cómo sanarnos?
Escucha qué curioso es esto: Cuando pregunté en esa encuesta cuáles eran los cambios que más querían hacer hoy, dos tercios consideró que el nivel corporal era claramente el foco (alimentación, ejercicio, dolores, enfermedad), la mitad indicó querer enfocarse en el nivel mental (stress, ansiedad, aprender, informarse) y un tercio en el nivel emocional (equilibrio, sensibilidad, autoestima, depresión). Apenas un 21% de ellos desea enfocarse en el nivel espiritual (conectar con su alma, sanarse en un nivel más profundo, meditar) y un restante 17% en lo relacional (dejar, buscar o equilibrar relaciones).
Estos datos son obvios y sorprendentes a la vez: ¿Por qué comemos mal para luego hacer dietas? ¿Por qué descuidamos nuestro cuerpo para después ir donde alguien que nos diga qué hacer? ¿Por qué nos estresamos para después buscar a alguien que nos solucione el problema? ¿Por qué desarrollamos relaciones tóxicas o nos tratamos mal para luego ir a terapia a ser esuchad@s? Estamos mal enfocados.
Si hay un cambio que necesitas en tu vida, en algún momento ese hábito se gestó y se creó. ¿Te diste cuenta cuándo, cómo, por qué? Si la respuesta es no, tal vez bypasseaste (esquivaste) el nivel más descuidado: el espiritual. Creo que este es el mal hábito colectivo más potente que hemos creado.
La raíz del problema es que, precisamente, no tenemos raíz. Este es, precisamente, nuestro mayor punto ciego. Hablo de una raíz espiritual, algo mayor que nos sostiene en la vida. No somos seres humanos teniendo una experiencia espiritual, sino seres espirituales teniendo una experiencia humana, dice el Maestro Yogi Bhajan. Sin cultivar nuestra raíz espiritual, es difícil crear una vida humana como la que soñamos, deseamos y queremos, individual y colectivamente.
Es verdad, nos cuesta ser más humanos: ser felices, radiantes, saludables, equilibrados, compasivos, amorosos, conscientes…
Una verdad agridulce que nos haría bien asumir es que nadie afuera va a solucionar por nosotros un problema dentro que tenemos dentro. ¿Por qué seguimos creando problemas y estilos de vida que nos hacen mal o que no queremos? Ha llegado nuestro tiempo: el de aprender a auto-sanarnos y construir un estilo de vida armonioso, feliz y saludable, desde adentro hacia afuera.
El nuevo paradigma de la humanidad entiende que el espíritu está en el cuerpo -no “allá” afuera; se trata de encarnar nuestros valores y virtudes espirituales para hacerlas visibles y prácticas en nuestras vidas. Esta danza de equilibrio entre cuerpo, emoción, mente y espíritu, recuperando las partes de nosotros mismos que hemos perdido u olvidado, es lo que llamo Sanación Holística.
El movimiento que nos toca hoy es de mirarnos hacia adentro para revisar nuestros agujeros y completarnos. Sólo desde la Fuente Interna es que podemos asentar raíces para afirmarnos en nuestra realidad espiritual y crear los frutos de una experiencia humana íntegra, liderando nuestras vidas desde adentro hacia afuera. Esto es lo que yo llamo Liderazgo Holístico; un liderazgo del SER COMPLETO.
Kirinroop C. Israel
Nuestras historias nos marcan tan profundo que a veces convertimos roles que en los que alguna vez fuimos heridos en personajes de nuestra vida. A veces nos llegamos a identificar tanto con lo que nos sucedió, que aprisionamos al enemigo en nuestra habitación mental dejándolo vivir allí, sin saber que le damos el mando para dirigir nuestra vida contando cuentos que ya no existen.
Este artículo está basado en un taller experiencial donde exploramos formas concretas de hacer del perdón una realidad vivencial. Hoy está traspasado a estas letras que espero te ayuden a mirar con claridad y actualizar tu vida.
Muchos textos sagrados hablan de la importancia de los septenios, ciclos de siete años que marcan una transición crítica.
En el linaje ancestral, la ley de los septenios nos dice que somos influenciados por las seis generaciones anteriores e influenciamos las seis generaciones que vendrán después. Puede ser más o menos fácil saber qué no nos gusta de este legado, porque son los patrones kármicos inconscientes los residuos más persistentes de esta herencia; son inconscientes ya sea porque no nos damos cuenta de que operan a través de nosotros y nosotros sobre ellos, o bien, porque no hacemos nada consciente para detenerlos. “Karma” significa repetición: aquellos hábitos del pasado que estamos replicando al futuro.
Por ejemplo, de manera inconsciente puedes haber heredado creencias limitantes con respecto a lo que es ser mujer u hombre, con respecto a cómo criar a los hijos, o más profundo aún, con respecto a tu visión de mundo y actitudes de vida.
Podemos no querer soltar tradiciones, costumbres o creencias por miedo a traicionar a nuestro linaje, pero si lo heredado nos hace daño o nos constriñe, es nuestro derecho de vida limpiarlo. No se trata de culpar a los ancestros, los familiares o el colectivo;
Lo heredado también se teje con las experiencias tempranas y de cómo has interpretado lo que te ha ocurrido. En términos yóguicos, estos patrones son huellas psíquicas grabadas en el campo magnético del cuerpo, cuya función es alojar todo lo atestiguado; aquí registramos la experiencia acerca de lo que se vuelve familiar para orientarnos en el mundo. Incluidas aquí están las experiencias difíciles que hemos tenido en esta vida: la infancia, relaciones con los padres, traumas o situaciones dolorosas. Pero como todo sistema de defensa, si se rigidiza, aquello que inicialmente nos protege luego nos encarcela.
Con una mentalidad rígida respecto a la vida corres el riesgo de volverte escéptico con respecto al cambio: “No creo que pueda perdonar”, “No creo que pueda ser diferente”, “No creo que alguna vez lo logre”, “siempre me pasa lo mismo”.
Estas lecturas se vuelven manchas que bloquean la esencia del alma que quiere actualizarse en nuestra vida presente, abriéndose a nuevas experiencias. Siguiendo este círculo vicioso, aparece una segunda trampa: demasiado tiempo desconectados de nuestra luz nos hará cínicos con respecto a nuestra propia maduración y crecimiento y nos inclinará a imponer nuestras creencias en los otros: “La vida ES así”, “Esa ES una mala persona por lo que hizo”. Pero el apego al resentimiento es una regurgitación del pasado que no acaba nunca: re-sentimos, volvemos a sentir, una y otra vez, la amargura de lo que ocurrió sin atrevemos a creer y crear algo diferente.
Este cinismo y escepticismo nos llevan a un hoyo negro del cual es difícil retornar. El perdón es el único antídoto para el apego al pasado y al resentimiento, porque te otorga una nueva perspectiva: es posible dejar de ver a los otros y a nosotros mismos con el mismo filtro, dejando de confirmar esa historia que se cristalizó de acuerdo a tus creencias.
Perdonar y soltar la creencia de ese pasado nos permite limpiar la culpa y la humillación que nos mantiene como víctimas de lo que sucedió. Este nuevo entendimiento puede ayudarnos a pasar de la prisión de nuestra historia a la libertad de un futuro transparente; de dejar de usar nuestras historias como muletas para compensar con nuestro presente (y justificar nuestros personajes) a soltar las muletas para caminar erguidos con una nueva perspectiva al futuro.
El secreto paradójico para perdonar no es hacer algo más, sino dejar de hacer: detener aquellos hábitos que nos tiran hacia el hoyo negro del orgullo. El antídoto para el orgullo debe ser igualmente radical a él:
Una visión renovada neutraliza las trampas mentales y permite la intuición inteligente: actuamos acorde a la necesidad del momento presente en lugar de seguir nuestras agendas y profecía prescritas de lo que ocurrirá. Y si eliges ir a la batalla por sentir un llamado a hacer justicia, ten presente para qué lo haces: es más verdadero luchar POR aquello que es valioso para ti que CONTRA algo o alguien. Muy frecuentemente nos dejamos llevar tanto por el deseo de venganza, rabia u odio hacia otro que, enceguecidos, nos olvidamos del tesoro que inicialmente estábamos protegiendo abandonándolo en el camino.
Este tesoro es siempre algo valioso para nosotros en la vida, un valor, una virtud, que sentimos que ha sido transgredido. Si tenemos fortaleza de corazón para perdonar con altura de miras, podremos responsabilizarnos por aquello que estamos culpando en el otro y atrevernos a convertirnos en ese cambio que queremos ver en el mundo. Si al otro le faltó sinceridad, volvámonos el ejemplo de la sinceridad. Si al otro le faltó integridad, seamos la personificación de la integridad que queremos ver.
El siguiente paso es buscar métodos concretos para convertir el perdón en una realidad experiencial llevándolo a la acción. Pero no se trata de hacer algo, sino de dejar de hacer; detener los hábitos mentales y físicos que sostienen la culpa y humillación. Para perdonar, nos servirá entender cómo esta historia sirvió a lo que somos hoy, transformándola en una oportunidad para crecer.
Nota: Este ejercicio fue hecho originalmente en pareja para responder las preguntas entre sí. Quien escucha nunca comenta o da consejos, sólo contiene y escucha con amor y neutralidad. Sin embargo aquí ha sido modificado para que también puedas hacerlo por tu cuenta:
Bendiciones.
Te has unido con éxito a nuestra lista de suscriptores.